En la vida de cualquier persona, se trabaja para cubrir los gastos necesarios e invertir en vienes que resulten de utilidad, pagar el alquiler de una casa, la hipoteca, ahorra para un negocio o comprar un coche son las más comunes, pero muchas veces vemos como meta final el juntar el dinero y hacer la compra o la inversión, sin preocuparnos por mantener segura esta, por lo que a más de uno le ha pasado que realizado el sueño y alcanzada la meta deseada, pasa algún tiempo y desgraciadamente sucede algo que hace que se termine perdiendo el bien, un accidente o asalto o desastre natural termina por quitarnos lo que tanto trabajo y tiempo nos tomó alcanzar, quedándonos de nuevo en la misma situación que antes, a tener que iniciar de nuevo.

En el caso de los coches, es muy común que se ahorre un buen tiempo, ya sea para completar lo necesario para comprarlo, o si no por lo menos para pagar el enganche y poder pagarlo a plazos, por lo que poseemos algo que si bien es nuestro, nos costó mucho trabajo conseguir, o tenemos algo que aún no terminamos de pagar. Esta es una gran responsabilidad, y para estar protegidos y preparados, en los casos en los que pudiera pasar que el coche sufra algún desperfecto, pérdida parcial o total, no hay otra forma que asegurándolo, de manera que si chocamos el coche, este es robado o por causas naturales este es dañado, el seguro cubre los gastos, y nosotros podemos contar con la seguridad de que nuestra inversión está segura, y será repuesta.

Las maneras de que un coche sea dañado o perdido son muchas y muy variadas, esta desde el robo, en donde podemos sufrir un asalto y ser despojados del coche, hasta dejarlo aparcado en algún lugar, incluso nuestra propia casa, o en la acera de enfrente, y regresar para encontrarnos con la sorpresa que el coche simplemente no está.

Otra manera de que el coche se dañe, parcial o totalmente, es chochándolo, ya sea que sea nuestra culpa o de quien nos chocó, el coche saldrá dañado, y pudiendo ser incluso pérdida total, esto además que puede suceder que igualmente dejamos el coche aparcado en una zona, y regresamos para ver que alguna persona lo chochó, y huyó.

La última de las posibilidades, es la menos probable, pero no por esto imposible, ya que los fenómenos naturales pueden causar que un coche se dañe, parcial o totalmente, desde que una inundación causada por algún huracán o tormenta muy grande deje el coche muy afectado, hasta que un terremoto o tornado haga que le caiga encima un árbol o algo peor y más pesado. Los daños pueden dejar el coche inservible, y si no se cuenta con la cobertura de un seguro de coches, esto significaría perder algo que nos costó mucho dinero, tiempo y esfuerzo conseguir.

Por esto es de suma importancia y por demás recomendable el adquirir un seguro de coches con cobertura total para poder dormir tranquilo, y dejar de preocuparse por lo que pudiera pasar.